Una alberca natural de agua salada
Visitar Playa Las Gatas es una experiencia obligatoria para quienes buscan mansas aguas en la costa de Guerrero. Ubicada en la zona sur de la bahía de Zihuatanejo, se distingue del resto del litoral porque cuenta con un enorme rompeolas de piedra que detiene la fuerza del Pacífico. El resultado es una gigantesca piscina natural, perfecta para nadar con total tranquilidad, hacer snorkel largo rato o simplemente flotar bajo el sol.
La leyenda cuenta que la barrera de rocas no es obra de la naturaleza, sino que fue mandada a construir hace siglos por un líder purépecha para crear un refugio donde sus hijas pudieran bañarse de forma segura. Sea un capricho geológico o una estructura prehispánica, hoy figura como uno de los balnearios más amigables del destino.

¿Por qué se llama Las Gatas?
El origen de su nombre es una duda recurrente. Y no, no proviene de felinos sueltos en la arena. Su denominación se debe al tiburón gata (o pez gata), una pequeña especie marina inofensiva que solía nadar en estas aguas calmas.
Estos inofensivos animales tienen pequeños bigotes cerca de la boca, lo que les dio el apodo felino. Aunque hoy es poco común verlos en la orilla debido a la actividad humana, el curioso nombre quedó inmortalizado geográficamente.
Cómo llegar a Playa Las Gatas
A diferencia de las playas inmediatas a la zona hotelera, llegar aquí requiere trasladarse. La forma más rápida, pintoresca y habitual es por mar. En el muelle de Zihuatanejo debes tomar un taxi acuático, localmente conocido como “panga”. El viaje dura pocos minutos cruzando la bahía y es muy accesible. Solo procura confirmar a qué hora regresa la última embarcación para no quedarte varado; normalmente el último viaje es alrededor de las cinco de la tarde.
Si disfrutas la caminata y traes tenis en lugar de sandalias, existe otra opción: un sendero peatonal rústico. Comienza al final de la vecina costa de La Ropa. Toma unos treinta minutos a paso medio y ofrece excelentes miradores de la bahía desde la altura de las rocas antes de descender hacia la arena fina de Playa Las Gatas.
El escenario ideal para aprender Snorkel
Gracias al viejo rompeolas que detiene las corrientes peligrosas, el buceo libre es la actividad estelar. Apenas un par de metros adentro del agua notarás la transparencia del mar tropical y los bancos de peces cirujano, damiselas multicolores y sargentos rayados nadando muy de cerca.

Si viajas sin tu equipo básico, a lo largo de Playa Las Gatas hay toldos y locales que alquilan aletas, visores y chalecos salvavidas por hora o por día completo. Para quienes cuentan con certificación o buscan ir más a profundidad, también existen inmersiones guiadas con tanque (buceo autónomo) que exploran el lado exterior del rompeolas, donde es común toparse con anguilas y bancos de vida más grandes.
Comida del mar y palapas familiares
La curva que dibuja Playa Las Gatas está tapizada de pequeños restaurantes techados con palma seca. La rutina consiste en llegar temprano, elegir una palapa agradable y acomodarse gran parte del día. Al pedir comida o cerveza fría, tendrás derecho a utilizar sus sillas y camastros para vigilar tus pertenencias mientras entras a nadar.
En el menú predominan los mariscos recién capturados. Destacan las inigualables tiritas de pescado marinado en limón, las pescadillas crujientes y los huachinangos enteros fritos al mojo de ajo. Si te interesa comparar precios y sazones, puedes orientarte leyendo previamente la guía de restaurantes locales de TripAdvisor con opiniones recientes de múltiples clientes.
La estatua sumergida del Rey de Reyes
Como atractivo adicional que pasa desapercibido, la zona oculta un rincón sorprendente bajo el agua. A no mucha profundidad descansa el “Rey de Reyes”, una estatua gigante de bronce de varios metros de altura. Su colocación original iba a ser superficial, pero tras sufrir afectaciones por tormentas, terminó hundida intencionalmente. Actualmente, rodearla nadando es una de las fotografías de fondo más repetidas por los buzos y apneístas que acuden al lugar.
Tips rápidos para una jornada impecable
- Cruza temprano la bahía: Sube a tu lancha desde el muelle principal antes de las diez de la mañana. Encontrarás el mar más limpio y asegurarás sitios cercanos al agua en las enramadas.
- Utiliza aqua shoes: Llevar calzado de agua evitará que pises erizos y rocas dolorosas o afiladas, ya que no todas las partes tienen arena en el fondo.
- Organiza tu salida: Procura emprender tu viaje de vuelta hacia el pueblo antes de las cuatro. Si esperas hasta más tarde, enfrentarás filas cansadas en el diminuto malecón de tablones.
- Recreación responsable: Si te sumerges a ver peces, usa solo protectores solares etiquetados como amigables con el medio ambiente y recíprocos con el ecosistema de corales.
Sáltate el taxi colectivo y arriba a bordo de un yate
Usar la lancha regular comunitaria tiene bastante color folclórico, pero hay una alternativa mucho menos caótica e infinitamente más exclusiva para disfrutar Playa Las Gatas: llegar a bordo de un barco fletado de manera cien por ciento particular para tu grupo familiar o social.
Rentar una lancha deportiva, catamarán o yate de lujo te permite ignorar las ruidosas filas, tener sanitario exclusivo, escuchar tu música sin interferencias e indicarle al capitán que fondee en la profundidad adecuada para echarte un clavado exactamente junto al banco de peces. Para estructurar este cómodo día, envíanos un mensaje vía formulario web. Nuestra flota de élite está lista para convertir tus expectativas de turismo náutico en Guerrero en una verdadera joya vacacional.
Join The Discussion